Normalmente habría empezado el año con un comentario acerca de alguna película en cartelera o simplemente con una vieja cinta que vale la pena recordar. Ya habiendo aplazado la segunda parte de “Del libro a la pantalla” una vez, habría sido lo más lógico dedicar este fin de semana a ese artículo. Sin embargo, los sucesos del sábado pasado hicieron que desistiera de hacer eso y me embarcara, más bien, en un tema de nuestra realidad.

Eran las diez de la noche de un sábado no tan usual en la programación de la pobre y retorcida televisión nacional ya que muchos peruanos, tanto cinéfilos como entusiasmados espectadores, esperábamos para ver la película que sería nuestra representante en la preselección para los Premios Óscar, la misma que había sido publicitada en las redes sociales por América Televisión ya que sería este el canal encargado de transmitirla.

Todo transcurre con normalidad para “El Evangelio de la carne” hasta que, súbitamente, cuando ya faltan apenas unos cuantos minutos para que la cinta acabe, se corta la proyección y hay un cambio radical en la programación del canal. No terminaron de pasar el final de la película y mucho menos hubo espacio para los créditos de la misma.

Si de por sí ya hay poca o casi nula proyección de películas peruanas en las diferentes cadenas de cine del país, muy poco podríamos esperar de la señal abierta que se ha especializado en llenar el día a día de realities y programas faranduleros que no fomentan precisamente la valoración de las obras artísticas peruanas. Sin embargo, ese día había sido la excepción y por fin un canal de señal abierta (que no era TV Perú) se había dignado a incluir en su programación a la cinta del director Eduardo Mendoza, que además había sido galardonada con tres premios en el 17° Festival de Cine de Lima.

No es extraño que esto suceda en un país en el que la industria cinematográfica tiene tan poco apoyo del Estado y de las empresas privadas. Los directores peruanos deben autofinanciar sus películas debido a que el monto que se da para la realización de cine peruano es ínfimo. Por otra parte, no solo se encuentran problemas al momento de querer filmar una cinta, sino incluso cuando está ya está acabada y se quiere publicitar. Son los mismos directores los que deben ser a la vez distribuidores. Los multicines, que son el principal medio para que una película llegue al público masivamente, no proyectan las películas peruanas en horarios estelares e incluso las sacan a los pocos días de haberse estrenado. Y no son pocos los directores que han sido de esta manera maltratados. Ya Rosario García-Montero había denunciado que su película “Las malas intenciones” había sido programada en horarios poco accesibles al público e incluso fue sacada de cartelera a los pocos días de ser estrenada. También está el caso de la cineasta y docente de la PUCP, Rossana Díaz Costa, quien señaló que su película “Viaje a Tombuctú” no fue incluida en la cartelera de varias salas de cine el mismo día de su estreno.

Y ahora nos preguntamos ¿cuál es el futuro del cine peruano si este es tratado de esta manera por los propios canales de señal abierta y por las grandes cadenas de cine? ¿Hasta cuándo se le va a seguir dando tan poco apoyo a la producción nacional y desperdiciando talentos? El Estado es tan responsable de esto como nosotros mismos. Desde los primeros pasos de la realización de una película hasta el número de espectadores son determinantes en el destino del séptimo arte en el Perú.
El desarrollo de un país no solo está marcado por su economía e influencia política, sino también por el alcance de su cultura, sino este progreso no es integral. El arte es imprescindible a la hora de darle forma a un país y encaminarlo hacia el futuro.

Estados Unidos con sus megaproducciones hollywoodenses nos invaden y nosotros tenemos mucho más acceso a estas películas que a las de nuestros compatriotas. Muchos se excusan en que estas son dueñas de una mayor calidad visual y sus tramas son más atrapantes. Probablemente esto sea verdad hasta cierto punto. Las películas norteamericanas gozan de un financiamiento que permite usar las más avanzadas tecnologías para lograr los efectos deseados. Esto no sucede en el Perú por lo que las cintas que se filman aquí resultan bastante sencillas y mucho más meritorias. Los multicines, además, se justifican alegando que ellos tienen que vender y hacer sus programaciones de acuerdo a los intereses del público. Por otra parte, cuando las puertas de la pantalla grande se cierran, quedan las de la pantalla chica. Aquí es cuando deben entrar a tallar todos esos canales que se jactan de brindar calidad a sus espectadores y que, paradójicamente, nos atiborran con una programación repetitiva y de baja calidad. Solo TV Perú tiene un ciclo de cine que sí pasa películas interesantes y, en parte, fomenta la industria cinematográfica nacional.

No podemos permitir que de esta manera se siga pisoteando al cine peruano y al esfuerzo de nuestros cineastas que buscan financiamiento hasta en el fin del mundo para poder realizar los más grandes sueños de todos. No debemos seguir con los brazos cruzados mientras  los niños y jóvenes no tienen acceso a programas entretenidos y de calidad. Y mucho menos podemos permitir que el gobierno siga tan inactivo mientras el arte se encuentra tan abandonado.

Aquel sábado fue “El Evangelio de la carne”, antes de ella fueron muchas más, luego ¿qué seguirá? ¿en qué momento de nuestra historia empezaremos a ver y reconocer lo que se trabaja en el país? No quiero amanecer un día y darme cuenta de que el cine peruano ha desaparecido por completo. Es misión de las nuevas generaciones luchar para que esto no suceda. Es misión nuestra cambiar progresivamente los modos de ver y dar a ver.

Para una loca amante cinéfila como yo, Nadia, quien me pidió que hiciera este artículo y sea la voz de muchos otros indignados.

Fuentes

http://www.rpp.com.pe/2015-01-04-el-evangelio-de-la-carne-director-critico-a-america-tv-por-corte-noticia_756451.html

http://www.rpp.com.pe/2015-01-04-directores-peruanos-que-denunciaron-maltrato-a-sus-peliculas-foto_756502_5.html#foto