Húmedo y oscuro.

Profundo y solitario.

Peligroso y sin salida

Este maldito agujero en el que estoy.

 

Pido ayuda a gritos pero nadie acude a mi rescate.

Me desespero porque solo escucho el eco

retumbando por todo este pozo con agua.

Solo,solo,solo.

 

Me agobio porque no puedo ni escalar,

mis pies están atados al suelo.

Me limito a golpear las paredes

entre grito y llanto de impotencia.

 

El agua empieza a aumentar,

y personas se acercan a ver.

En silencio presencian

como el agua va llegando a mi cintura.

 

Intento liberarme de las ataduras

mientras el agua sigue subiendo.

Abandono toda esperanza

cuando el agua llega bajo mi cabeza

como una mano en la garganta.

 

Los extraños siguen sin inmutarse

mientras doy mis últimos gritos

pidiendo ayuda y piedad

mientras el agua cubre mi boca.

 

El agua superó mi cabeza pero sigo resistiendo,

dando manotazos al aire

intentando aferrarme de algo,

de una mano salvadora.