*Letras al Mango no se responsabiliza por las opiniones o comentarios expresados aqui.

[Disclaimer: Voté por el FA, pero escribo esto fuera de mis preferencias políticas. ]

Espero que todos se hagan cargo.

Para los PPkausas, felicitaciones por estar en segunda vuelta. Pero si PPK gana y el plan no sale como se esperaba, espero que estén ahí en las redes dispuestos a recibir las críticas así como estaban todos los días haciendo propaganda por el “mejor” (entre comillas porque son sus palabras) candidato.  Así como tildaban de “idiotas” a los que votaban por Verónika o por Barnechea y que no cambiaban su voto para llegar tranquilos a segunda vuelta. Porque es algo que yo haría, independientemente de a quién apoye. En mi caso, apoyé al FA, y muchos saben que era una apuesta muy arriesgada (el cambio de modelo es importante, pero la variación venezolana no es muy bonita que digamos), pero eso no quita la responsabilidad que uno tiene al apoyar a un candidato y su plan de gobierno. Porque después estamos quejándonos de que las cosas no cambian, de que siempre las mismas personas gobiernan o que nunca cumplen lo que prometen. Muchas personas que encajan con lo arriba descrito son mis amigos, y son jóvenes. Los mismos que han (hemos, en realidad) crecido alrededor de un país harto de la política de siempre, y para varios, PPK es esa opción. Pues hay que demostrarlo.

Y para todos los que se han enfocado en la guerra sucia, les presento a nuestro nuevo Congreso. 67 (en el ¿mejor? de los casos) legisladores fujimoristas, liderados por Kenji Fujimori. Un congreso que solo necesita un voto del otro lado de la línea para tener mayoría simple, y poder llevar a cabo sus iniciativas (o impedir las de la oposición). ¿Recuerdan cuando decían que Verónika no podría cumplir su plan de trabajo porque no tendría mayoría? Pues PPK tiene un tercio de lo necesario para poder llevar adelante sus reformas sin inconvenientes. Es el resultado de una guerra innecesaria, enfocada en la perspectiva del elector: la terruca de Verónika, el lord Barnechea o la momia PPK. Tanto se preocuparon porque no comía chicharrón o que levantaba el puño izquierdo que no vieron como el fantasma del fujimorismo se apropiaba del cuerpo del congreso.

Y ya está hecho.