El ciclo universitario está a menos de un mes de acabar. La presión aumenta y la ansiedad ataca.

Lo más importante en estas circunstancias es tener en cuenta lo que en un principio nos prometimos: luchar hasta el final.

En este artículo analizaremos en breves puntos qué podemos hacer para terminar nuestro ciclo académico lo mejor posible y no caer en un cuadro intenso de estrés.

Así te esté yendo bien o sientas que ya todo está perdido, lo último que tenemos que hacer es rendirnos.

1) Suelta lo que te provoca ansiedad

A estas alturas lo más probable es que a algunos se les haya acumulado las lecturas, los temas para estudiar o las notas que deben pasar a limpio.

Nuestra mente se encuentra sobrecargada y a veces es imposible organizarnos mentalmente porque no sabemos por dónde empezar.

¿Qué hacer?

Si no tienes una agenda u organizador, coge un papel en blanco y comienza a escribir, como si fuera una lluvia de ideas, todos tus pendientes.

Ejemplo:

Leer lectura de Psicología
Armar diapositivas de Teatro
Pasar a limpio las notas de Filosofía

No importa que tantas tareas tengas, escribe toda para que liberes tu mente.

Una vez hecho esto, comienza a colocar al lado de cada pendiente las fechas (en caso las hubiera).

Ejemplo

Leer lectura de Psicología (control el 20 de junio)
Armar diapositivas de Teatro (exposición el 17 de junio)

De esta manera tendrás una visión panorámica de todo lo que debes hacer. Luego de ello, lo que debes hacer es priorizar cada una de ellas. Es decir, desde la que tiene una fecha más próxima hasta la más lejana y sabrás por dónde empezar.

2) Controla tus tiempos

No siempre organizarnos significa que lo cumpliremos. Muchas veces creamos todo nuestro plan sobre lo que haremos en la semana y termina siendo un fracaso.

Esto se debe a factores que nos hacen procrastinar. Por ejemplo, las redes sociales, Netflix o lo que sea que se nos presente.

¿Cómo podemos lidiar con esto?

Lo primero es ser realistas con nosotros mismos. Si sabemos que no podemos concentrarnos por largas jornadas, lo mejor es que nos organicemos de forma diferente.

Lo primero que haremos, tengamos una agenda o no, es destinar los días de estudio. Para esto es importante saber en qué momentos del día estamos libres.

Por ejemplo:

L U N E S

10:00 AM – 12:00PM (Clase de Literatura)
12:00PM – 2:00PM (Clase de Matemática)
6:00PM – 8:00PM (Clase de Economía)

¿Qué quiere decir aquello? Que tenemos tiempo libre de 2 a 6 de la tarde. Lo primero que tendremos en cuenta es que necesitamos almorzar y descansar, lo cual nos demorará una hora. Luego tendremos 3 horas hasta nuestra próxima clase.

Iremos a la biblioteca o al lugar en el que estudiamos y, según la lista que hicimos previamente, sabremos qué es lo que tenemos por hacer.

Si tenemos 3 horas, dividiremos nuestro tiempo de tal manera que no terminemos aburriéndonos y dejando de lado el estudio por procrastinar.

¿Cómo lograrlo? Estudiando de forma continua 30 minutos y descansando 10. Esto puede variar de acuerdo a nuestra capacidad de concentración. Lo único que debemos tener en cuenta es que el tiempo de descanso no puede ser la mitad o estar cerca al tiempo que vamos a estudiar.

De esta manera acostumbramos a nuestro cuerpo a darnos recompensas y no sentirnos en una prisión. Muchas veces queremos forzarnos a estar horas y horas sentados sin parar, pero, la verdad, es que si no hemos tenido hábitos de estudios no funcionará.

3) Trázate metas que te motiven

Trazarse metas nos ayuda a competir constantemente para superarnos. Por lo general, no le tomamos importancia a nuestro logros, ya que no los vemos como tal. Casi siempre nos creamos altas expectativas las cuales muchas veces no terminamos alcanzando y pensamos en que no servimos para algo cuando no es así.

Cuando se acerque un examen y estés estudiando busca ponerte un objetivo.

Por ejemplo:

Examen de Física (18 de junio)
Meta: 14
Resultado: *insertar la nota que sacaste*

No siempre podremos colocar una meta de 20 o 19. Aquello va a depender de nosotros mismos y de cuánto seamos conscientes de que estudiamos.

Si tienes pareja o amigos, coméntales sobre tus metas y queden en salir o hacer algo divertido si lo logras o, con mayor razón, si la superas.

Puede sonar absurdo pero no hay nada más satisfactorio que lograr, de a pocos, lo que te propones. Eso te ayudará a cada vez trazarte metas más altas y que de seguro lograrás conseguir.