Este artículo es principalmente una breve critica elaborada a partir de mis conocimientos y los datos brindados por la misma Sunedu. Espero no caer en algunas falacias o en algunas contradicciones o errores.

La Sunedu es la superintendencia adscrita al Ministerio de Educación que tiene como misión garantizar la calidad de educación en el Perú a través del impulso de reformas dirigidas a las universidades tanto privadas como públicas así como escuelas de pregrado y posgrado. Este organismo debe supervisar que estas cumplan con ciertas condiciones básicas que deben ser logradas con la elaboración de líneas de investigación, existencia de objetivos académicos y planes de estudio entre otros lineamientos que permitirán garantizar la producción de servicios educativos de calidad.

En el caso de las universidades, las que no pasen estos “requerimientos básicos” se ha dispuesto que serán cerradas a menos que cumpla el plan de adecuación, que es como una segunda oportunidad para que cumplan estos estándares.

Esta es una infografía elaborada por la Sunedu donde indica las condiciones básicas de calidad que una universidad peruana debe tener.

Este es un gráfico de “torta” hecha por la Sunedu en el cual se observa que casi un tercio está licenciado (supuestamente) y los demás en proceso de hacerlo (suponiendo que se tomó de todas las universidades del Perú)

Hasta el momento, aún menos de la mitad de las universidades han sido licenciadas y el otro resto se encuentra en la incertidumbre de si lo será o no. A su vez, la Sunedu señala que no ha sido poca la cantidad de universidades que ha licenciado:

En esta toma, en la sección de “Mitos sobre el licenciamiento” indica que no es cierto que “la Sunedu ha licenciado a pocas universidades”. Sin embargo, de manera contradictoria, en las últimas partes de su respuesta indica que sólo 15 de las 143 universidades que hay en el Perú (fuente: la misma SUNEDU) han sido licenciadas. Por otra parte, 105 universidades faltantes aún están en evaluación, es decir, NO están licenciadas y tampoco se sabe si lo estarán. Los datos son del año 2017, si Sunedu actualizara sus cifras sería bueno.

Por cierto, 15 universidades (licenciadas) no es el 34% de 143 (total de universidades ), sino aproximadamente el 11% (mucho menos de lo que indica Sunedu). Suponiendo, claro, que ese primer gráfico de torta toma en cuenta a todas las universidades del Perú ya que sería peor si están dejando a varias universidades exentas de algún posible licenciamiento.

Es cierto que el Ministerio de Educación, a través de la Sunedu, tiene la respetable intención de garantizar una educación calidad en el ámbito universitario. Sin embargo, considero personalmente que no se está tomando en cuenta a todos los actores afectados tanto positiva como negativamente.

Para empezar, considero que esta “reforma educativa” debería tener en cuenta dos actores, los cuales, si bien se verán muy beneficiados en la mejor de las situaciones (que logren el licenciamiento), serán los principales perjudicados si los ubicamos en el peor contexto (no logren el licenciamiento ni el plan de adecuación, y por tanto, cierren). En primer lugar; los alumnos, que fueron la razón de estas reformas educativas. En segundo lugar, y que al parecer, poco les importó lo que les podría pasar en la peor de las situaciones; los trabajadores, refiriéndome a los docentes nombrados como contratados y administrativos. Debería también tomarse en cuenta actores como saneamiento, vigilancia y otros con los que usualmente posee una universidad; sin embargo, en esta crítica no serán tratados porque la gran mayoría, por no decir todos, provienen de empresas que están en continuo rotamiento de personal, por lo que, si la institución a la cual proveyeron servicios ya no requieren más de ellos, su empresa los trasladará a otra disminuyendo así su riesgo a quedarse sin empleo.

Como se mencionó , los alumnos serán beneficiados a largo plazo ya que supondrá una mejora de calidad educativa con estas reformas. E incluso en el peor escenario (si su universidad es cerrada) tendrán la oportunidad de trasladarse a otra universidad que si esté licenciada para que continúen sus estudios.

En segundo lugar, los docentes y trabajadores administrativos serían también beneficiados ya que la Sunedu promete capacitaciones a estos docentes de las universidades que logren el licenciamiento, pero en ningún lugar dice lo que sucederá con estos trabajadores si su universidad no logra licenciar. Quizás algunas personas dirán que es su culpa por no promover que su universidad se licencie, sin embargo, no es función de todos ellos hacer eso ya que escapa de su poder o competencia. La función de lograr este licenciamiento está a cargo de un grupo de personas como el rector, decanos y/o coordinadores que no fueron, quizá, lo suficientemente competentes para lograr este objetivo ya sea por no tener suficientes capacidades de gestión o en el peor de los casos (y del cual nos sentimos completamente asqueados) por ser corruptos y preferir sus propio interés frente a los fines de una universidad.

Frente a estas circunstancias, la gran cuestión es qué pasará con los trabajadores (seguramente honestos) una vez que se haya cerrado su universidad y queden sin empleo, lo cual constituiría un gran problema. El mercado laboral para los docentes tiene un exceso de oferta por lo cual el desempleo es una realidad latente. Es decir, estas personas que incluso podrían ser el único sustento de su familia, perderían el trabajo y les sería un poco difícil integrarse de nuevo (ni los nombrados se salvarían).

Entonces … ¿se está dando “calidad educativa” a costa de desempleo?