Editado por Diego Huaroto

La relación madre-hijo es compleja y está llena de idealizaciones. La literatura, al ser un reflejo de lo que es y ha querido ser nuestra sociedad, ha expresado esta relación de muchas maneras. A veces la madre es el personaje más angelical, a veces es el más conflictivo. Lo que es cierto es que estas mujeres resaltan por la gran influencia que tienen en el desarrollo de las historias. En conmemoración a estos personajes entrañables, este artículo ha enlistado algunas de las madres más populares de la literatura universal.  

  • Deméter – Himnos homéricos

Siendo diosa de la maternidad, fertilidad y agricultura, no sorprende que Deméter se encuentre encabezando esta lista. Asociada a la religiosidad y al cultivo del trigo, esta hermana de Zeus es una de las primeras -y más potentes- representaciones maternales de la historia. Cuenta el mito que su hija Perséfone fue raptada por Hades, el cual se había enamorado de ella. Deméter buscó a su hija incansablemente por toda la tierra durante nueve días sin comer ni beber. Al enterarse de lo sucedido, se marchó del Olimpo y se negó a devolver la fertilidad a los campos hasta que Perséfone sea devuelta. Nadie como Deméter para ejemplificar la implacabilidad del amor maternal.

  • Medea – Medea (Eurípides)

Este singular personaje refleja bien cómo un personaje materno no siempre es dulce e incondicional. Medea protagoniza una tragedia: su esposo Jasón quiere abandonarla por otra mujer y van a desterrarla junto a sus hijos. Sin apoyo ni lugar en el mundo, Medea se pierde en su sed de venganza. Utiliza la magia para envenenar un vestido que luego regala a la futura esposa de Jasón, la cual muere inmediatamente. Pero la historia no acaba ahí, ya que Medea apuñala a sus dos hijos frente a Jasón y huye en un carro tirado por seres alados. Sin duda la más fría y calculadora de las madres de esta lista.

  • Sra. Bennet – Orgullo y prejuicio (Jane Austen)

No hay personaje más terriblemente molesto que la incomprendida Sra. Bennet. Descrita como “inculta y de temperamento desigual”, la Sra. Bennet conquista a todos los lectores con sus impertinentes comentarios. Su única aspiración: casar a sus hijas con hombres ricos. ¿Podemos culparla? Si bien sus estrategias no eran del todo funcionales, no podemos negar que sus intenciones eran las mejores. No es más que una madre que quería lo mejor para sus hijas, lo cual implicaba estabilidad económica que solo conseguirían después de las nupcias. En esta lista conmemoramos sus esfuerzos y la recordamos con una sonrisa.

  • Margaret “Marmee” March – Mujercitas (Louisa M. Alcott)

¿Acaso hay alguien que merezca más un puesto en esta lista que Marmee? Probablemente la más adorable de todas las madres literarias, la Sra. March es prácticamente perfecta. No solo se las arregla para criar a cuatro hijas mientras su esposo está en la guerra Civil, ¡sino que lo hace magníficamente! Es compasiva y atenta con sus hijas, se involucra en todos sus problemas y las empuja a ser su mejor versión. Hace siempre lo correcto al punto es que ridículamente ideal, incluso cuando confiesa que su naturaleza no es ser siempre sabia y amorosa. Marmee será eternamente la personificación de la amabilidad y entrega, la madre literaria por excelencia.

  • Dolly Scherbatsky – Anna Karenina (Liev Tólstoi)

Dolly no es un personaje principal en esta novela de Tólstoi, sin embargo, representa mejor que nadie a la madre aristócrata rusa de fines del siglo XIX. A pesar de las constantes infidelidades de su esposo Stiva, ella permanece atenta a sus cinco hijos pequeños. Ellos son su mundo, lo único en lo que puede confiar y en lo que puede depositar su devoción. Dolly no es una madre perfecta; corrige a sus hijos con severidad cuando la situación lo amerita. En la educación de sus hijos se encuentra sola, sin el apoyo ni interés de su esposo. Con errores y aciertos, ella aprende a ser madre en el camino.

  • La Madre – Bodas de Sangre (Federico García Lorca)

El personaje más desgarrador de esta tragedia. La Madre es un personaje sabio que encarna el convencionalismo. Ha perdido un esposo y un hijo, lo único que le queda es un hijo enamorado de una mujer que ha huido con otro. La Madre se rige por un código de honor, por lo que, a pesar de su dolor, anima a su hijo a ir tras los prófugos que lo han deshonrado. Cuando su hijo muere ella sufre y se lamenta como nadie. Ella educó a su hijo sola y así mismo se quedó al perderlo. La Madre nos enseña nada lastima más a una madre que perder a un hijo.

  • Úrzula Iguarán – Cien años de soledad (Gabriel García Márquez)

Siguiendo la línea de madres coraje llegamos a Úrzula Iguarán. Este personaje es la fuerza y determinación encarnadas. A pesar de que Macondo era liderado por José Arcadio Buendía, es Úrzula quien mantendrá unida a su familia y a su pueblo. Mientras los hombres se ocupan de inventos, alquimia y guerras, ella trabaja sin descanso para alimentar a sus hijos. Esta matriarca se ingeniará para tomar el control de la situación siempre que las dificultades aparezcan. Úrzula es, como menciona Martina Vinatea, el paradigma de la mujer latinoamericana.

  • Señorita Honey – Matilda (Roald Dahl)

La maternidad tiene muchas formas y, en algunos casos, aparece más como una vocación. Si bien la Señorita Honey no es la verdadera madre de Matilda, es la que representa la figura materna en la novela. La señora Wormwood, madre biológica de nuestra heroína, tiene que ser una de las peores madres en la literatura, por lo que la comparación resulta evidente. Dahl le otorga a la Señorita Honey toda la amabilidad que ninguno de los otros personajes posee, por lo que aparece como una luz al final del túnel. Esta profesora ha ganado su puesto en esta lista por el amor incondicional que ofrece a Matilda, por haber elegido ser madre con el corazón.

  • Molly Weasley – Harry Potter (J.K. Rowling)

Para finalizar he decidido poner a una de mis madres literarias preferidas. Molly Weasley es una madre que ama con pasión y sin condición. Es de esas personas que, como dice mi madre, se vuelve mamá de todos los que conozca. No existen límites para la Sra. Weasley cuando se trata de ofrecer apoyo y cobijo. Pero su gran corazón no es su única cualidad… Molly es valiente como nadie. Ya sea que escasee el dinero o haya un mago oscuro al asecho, esta madre no se amedrenta cuando hay problemas.

Feliz día a todas las madres.