Texto: Rodrigo Rivera Larco y equipo editorial de Letras al Mango. 

Tenemos hoy un deber histórico con el país: elegir entre la candidata de la desmemoria y el crimen institucionalizado o votar por la democracia, la dignidad y la justicia social. Evidentemente, PPK no es el mejor contrincante, ni es santo de nuestra devoción, pero dada las circunstancias a las que nos hemos expuesto desde el 10 de abril, es necesario tomar una decisión firme y consciente. Por ello,  Letras al Mango se adhiere a la postulación de PPk, por las siguientes razones históricas y sociales.

La labor del presidente es conducir la politica general del Estado. Entonces, quien represente a todos los peruanos no debe ser alguien sin ninguna experiencia política previa, que solo arguye el haber sido la congresista más votada y Primera Dama de un gobierno cuestionado por la corrupción sistemática que imperó en esos años. Como tampoco se puede dejar de lado el haber llegado a la condición de primera dama como consecuencia del encierro y tortura del que sufrió su propia madre Susana Higuchi. Y a ello le podríamos agregar la dudosa procedencia del dinero con el que pagó sus estudios, y las diversas y contradictorias versiones que ha dado para justificar ese importante gasto.

No puede ser presidente alguien que justifica los crímenes cometidos en el gobierno de su padre y los califica simplemente como “errores”, aun cuando se traten de graves violaciones a los Derechos Humanos o crímenes contra la humanidad, como los casos de Barrios Altos y La Cantuta, o que no tiene mayores problemas de mantener como su principal dirigente partidario a una persona investigada por lavado de activos nada menos que por la agencia antidrogas estadounidense (DEA) y no dice nada sobre el hallazgo de 100 kilogramos de droga en el almacen de propiedad de su hermano, en realidad es un hecho más que preocupante.

No puede ser presidente alguien que vivió en las instalaciones del SIN, cuando este era controlado por Montesinos, y esa era la sede en la que se planificaban todos los actos de corrupciòn de aquella época. Alguien que no ha mostrado ninguna solidaridad con los miles de desaparecidos durante la violencia política, como el caso de Ernesto Castillo Páez o con los esfuerzos de búsqueda de mujeres y madres como Rayda Condor y los miles de activistas y familiares que aun siguen luchando por encontrar al menos una parte de su ser querido.

Ya confiamos una vez con Cambio 90 y su lema llamativo “Tecnologia, Honradez y Trabajo” y terminó causando el 5 de abril de 1992 con el autogolpe de estado y desquebrantamiento de la democracia, le pusimos nuestro apoyo a los supuestos protagosnistas que acabaron al terrorismo pero que le robaron el trabajo al GEIN, dimos nuestra fe al fujimorismo y nos tuvo que demostrar un periodista los famosos vladivideos para que nos dieramos cuenta de nuestra realidad.

SI bien,  la señora Fujimori no es la responsable de los delitos de corrupción y violación a los Derechos Humanos, pero llamar a esos graves delitos solo como “errores” y, en el peor de los casos, ni siquiera reconocerlos nos muestra la gran indiferencia y falta de conciencia que tiene por la comunidad peruana quien aspira a ser presidenta de este país. Habría que decirle que no puede ser la primera mujer que gobierne nuestro país. Usted, Señora Fujimori, solo esta en las elecciones por su apellido y sigue siendo la amarga y oscura sombra de su padre.

Si bien es indispensable saber las propuestas de cada candidato tiene para gobernarnos, ya que es el plan político que se implementará el siguiente lustro, pero es mas necesario saber quienes son estos dos candidatos y que significa ese inmenso poder en sus manos.

Los estudiantes somos la siguiente generacion del país, somos la nueva fuente para el desarrollo y somos los que decidiremos este cambio con todos nuestros votos.

Apelamos, en ese sentido, a la fuerza vital de nuestra generación, para que, con ese ímpetu, movamos cielo y tierra en defensa de nuestro país. Nuestra posición privilegiada que tenemos gracias a nuestra educación, debería ser un aliciente para informar a todos los que podamos, a través de nuestra participación activa en todos los espacios de nuestra sociedad. El Perú se defiende en la cancha, no en la banca de los buenos deseos. No desperdiciemos la oportunidad histórica de decir: “Presente”.

Comunidad PUCP, en estas elecciones 5 de Junio del 2016 ciertamente votamos para lograr un buen gobierno durante los proximos 5 años, pero en estos momentos estamos votando por reivindicar nuestra historia y defender la democracia que siempre hemos anhelado tanto.

La decisión que tomes en estas elecciones definirá el futuro inmediato de todos y todas. Los jóvenes hemos demostrado que si bien no vivimos durante el régimen fujimorista o eramos muy pequeños, nos hemos informado y tomar plena conciencia de que un régimen político de esas características jamás debe regresar al poder. Es hora de actuar.