El día jueves 15 de marzo de 2018, hace solo 4 días, el Consejo Universitario, liderado por el Equipo Rectoral, votó sobre el aumento del precio de compra del Menú Universitario (https://goo.gl/g1AzvR). Del 2015 al 2017 el precio del Menú Universitario, que inició con el Básico de 3.60 soles (sin mencionar al Plato económico de 1.50 soles), se ha más que duplicado, pues el citado jueves pasado ha sido elevado a 7.50 soles. Se elevó desde 3.60 hasta 6.50 el 2016 (https://goo.gl/WRE1PKhttps://goo.gl/QZ3Svu), luego pasó a 7.00 en 2017 (https://goo.gl/rFFmGk) y, este próximo lunes 19 de marzo, mañana, se estrenará el nuevo precio y ya el rectorado ha dicho que el verdadero costo debiera ser 10.50 soles. Muchos y muchas estudiantes hemos criticado a las autoridades de nuestra Comunidad Universitaria por ello,  pero ¿es este un caso aislado de alza de costos de vida o ni siquiera es eso y estas son acciones “necesarias” sin ninguna opción alternativa?

Sobre esta pregunta entra nuestro punto. Toda respuesta a esta pregunta es un discurso y la capacidad de posicionar un discurso de eufemismos, ante una situación de exclusión, es un arma muy poderosa y muy bien utilizada por nuestro rectorado: le llaman “política de austeridad” (lo cual denota una suerte de velo de objetividad científico-económica) cuando claramente lo que hay es elitización. Por su parte, el éxito de ese discurso es escuchar representantes estudiantiles que dicen que “a nivel técnico la PUCP no se está elitizando, porque los datos (parciales) que les exponen lo demuestran”. Ahora, reflexionemos públicamente un poco.

En la PUCP, hay un claro discurso en favor de la “rendición de cuentas como constitutivo de la democracia” donde “los ciudadanos y ciudadanas son agentes que tienen DERECHO a conocer en qué se usa el dinero público”, pero, al mismo tiempo, las autoridades de nuestra humanista Universidad señalan que “no pueden brindar una absoluta transparencia” del uso de NUESTRO dinero o de los criterios de clasificación de escalas, porque como estudiantes no estamos preparados para esa información. Y, curiosamente, sobre esa información a la cual NO TENEMOS acceso, se fundamentan todos los subidones de precios y costos o, para ponerlo en sus términos, de “inversión” que se hacen.

Veamos si hay Elitización:

– NO HAY acceso a la información de forma igualitaria pese a que somos una Comunidad Universitaria y no una “tan criticada” Universidad Empresa (de hecho la Fepuc el año pasado realizó una denuncia a la PUCP por no trasparentar la información y violar la ley universitaria)

– CADA AÑO se sube en un 3-4% la boleta (si en el 2013 en escala 2 empezaste pagando 1350, ahora fijo pagas 1550 aprox. por la misma cantidad de créditos al mes)

– ELIMINACIÓN del plato económico (1.5 soles) y del famoso Básico (3.6 soles) para reemplazarlo por un plato ÚNICO de 6.5 soles (con la promesa de no volver a subir ese precio en años – https://goo.gl/h7efqK)

– AUMENTO del plato único de 6.5 a 7.5 soles en menos de dos años (y han dicho nuestras autoridades que debiéramos agradecer porque en verdad ese plato vale 10.5)

– AUMENTO de fotocopias de 0.10 a 0.12 soles (hace un tiempo que no sube, cuidado con esto)

– APROBACIÓN de unas tristemente célebres “escalas intermedias” que en verdad aumentan en número hacia las escalas más altas (de 5 a 9 escalas – https://goo.gl/NiUtjm)

– BUROCRATIZACIÓN nada humanista que aumenta y aumenta y en vez de resolver genera trabas

– CONTRATACIÓN de trabajo tercerizado, con lo cual nuestra Universidad humanista no se preocupa ni ocupa de los derechos laborales

– MALTRATO del sector de Asistencia social para ubicar en las escalas y sobre todo para recategorizar

– PROMESA INCUMPLIDA del Equipo Rectoral al decir que RENUNCIARÍA (no que “pondría su cargo a disposición”) cuando termine el conflicto con el Vaticano

– AUSENCIA de Facultades seguras y arquitectónicamente diseñadas a Arte y Diseño, Artes escénicas, entre otras en las que, irónicamente, destaca ARQUITECTURA (quizá alguien diga que existe el “Plan Maestro”, pero ese nuevo edificio de SOCIALES recién estrenadito, no estaba en el propio plan que mandaron a hacer con el dinero de la Comunidad las mismas autoridades que no lo ejecutan)

– LIMITACIÓN a la representación, puesto que según ley debiéramos ser 1/3 de representantes estudiantiles en el Consejo Universitaria, pero solo somos 1/5

– RECORTE de presupuesto gremial en 100 MIL soles de un año a otro (este año quizá sea 50 MIL más)

Ante la pregunta ¿qué es eso a lo que algunos y algunas llamamos elitización? Es precisamente esa lista que acabas de leer. Pero eso no es lo que realmente importa, lo que realmente importa es que esto, al margen del concepto que le guste a cada quien, es una realidad: hay un aumento de costos de vida y es innegable. ¿Este costo de vida es necesariamente malo? Creo que no, pero lo interesante es saber si nuestros ingresos familiares se incrementan igual. La respuesta es, más que seguro, salvo algunas excepciones, negativa. Las familias no ganan más, trabajan más para ganar lo mismo.

Ante esto, preguntémonos: si nos suben el costo de vida justificándose con el discurso “científico, técnico y objetivo” de la “inflación”, pero nuestros ingresos no aumentan para generar un equilibrio ¿nuestra Universidad tiene el deber de preocuparse por esto que se denuncia públicamente? Les respondo con otra pregunta: ¿Qué dice nuestro Estatuto?

Artículo 4º.- Para cumplir con sus fines ESENCIALES, la Universidad:

  1. i) procura el acceso y la continuidad en la Universidad de estudiantes aptos para el quehacer universitario, independientemente de su capacidad económica (https://goo.gl/ejYnfa).

El tema con la elitización no es que “con los datos que nos dan” no exista, el tema es previo a eso: es de prioridades esenciales. Para nuestras autoridades (y a algún representante estudiantil) es más importante la construcción de un edificio que la preocupación por las y los estudiantes, padres y madres que se ven afectados mes a mes en horas de trabajo porque “tenemos que estudiar en la mejor Universidad del Perú”, la cual parece que se aprovecha de eso, porque si te quejas, la respuesta es “por qué no te vas a una pública”.

Fosca, el vicerrector administrativo de la PUCP, me respondió a una pregunta sobre Elitización, EL AÑO PASADO, que la educación en la PUCP era como vender un auto. Le dije que era un derecho, no un bien comercial y me dijo que “por qué!?”. EL AÑO PASADO también, Efrain Gonzalez de Olarte, vicerrector académico de nuestra Universidad, escribió un artículo donde nos respondía a quienes estuvimos en el movimiento Cien Años de Elitización, diciendo que “no hay Elitización porque hay más becados”, lo que no decía es que del total de becas ni el 10 % son financiadas por la PUCP ni nos decía que el 75% son para una sola carrera como Derecho.

Hace unos pocos años, veíamos como Marcial Rubio, nuestro rector, elegido por estudiantes y profesores (por la Comunidad), se reía sin compresión alguna frente a estudiantes que le decían BASTA AL ALZA DE BOLETAS. Al iniciar la Universidad a la que amo tanto y que, precisamente, por ese amor critico como me enseñó ella misma a criticar (https://goo.gl/kQHPNu), yo creía en Marcial: era un tipo capo con historia de luchar contra la elitización en los 60 como representante estudiantil y con una visión que tenía muñeca para poder sacarnos del conflicto con el Vaticano.

Año a año, mes a mes, esa figura se cayó completamente con todas sus contradicciones y actos indolentes, el último fue su férrea campaña contra la Reforma Trans, donde movió cielo, mar y tierra para impedirla, al punto de no importarle si había estudiantes que exigían ese reconocimiento por años a base de mucha chamba

(https://goo.gl/ua4rTd)

Esto es la PUCP que no vemos en el .Edu ni que escuchamos cuando nos dan la bienvenida de cachimbos “centenario” o “mundialista”, pero es la que existe y es imposible de negar. Las autoridades tienen dos opciones si les interesa ser mínimamente consecuentes: o modifican ese artículo del Estatuto y somos ya oficialmente una universidad empresa más o apuestan por el espíritu católico y humanista, y empiezan a ver otras alternativas existentes que no lleven siempre a aumentarle los costos a los estudiantes sin tratarnos como a iguales.

Nada de esto lo van a hacer solos. La pregunta es, como estudiantes, ¿qué hacer? El próximo año es la elección de nuevo Equipo Rectoral, hagámonos notar, mientras más legitimidad estudiantil, mayores son nuestras fuerzas para negociar. ¡Vamos por más!